How much time is lost in a race with climbs compared to a flat circuit? There is no universal answer: it depends on the elevation gain, the distribution of ascents and descents, altitude, temperature and even whether you run with company. But Hugo de Miguel has left us an interesting example to understand it.
The Soria-born athlete competed on September 26 in the Medio Maratón de Soria, a demanding event held at about 1,100 meters of altitude, with roughly 200 meters of positive elevation and temperatures that reached 28 ºC at the start. His time, which earned him the victory, was 1:10:50, at an average pace of 3:22 per kilometer.
Quince días después, el 11 de octubre, se desplazó a Francia para correr los 20 kilómetros de París. En un recorrido mucho más favorable, prácticamente llano aunque con algunos falsos llanos, paró el cronómetro en 1:02:34, con un ritmo medio de 3:07/km. La diferencia es considerable: unos 15 segundos por kilómetro pese a que las dos carreras se disputaron con apenas dos semanas de diferencia.
Hay otro detalle que permite afinar la comparación: corrió ambas pruebas con las mismas zapatillas, las Joma RS 9000. Por tanto, el calzado no fue una variable que cambiara entre una carrera y otra.
Two races, two very different scenarios
En Soria, Hugo tuvo que hacer prácticamente toda la carrera en solitario. La escasa densidad de corredores en los primeros puestos le impidió encontrar un grupo al que seguir, una circunstancia que obliga a gestionar el esfuerzo sin referencias y puede dificultar mantener el ritmo en los momentos más exigentes.
A eso se sumaron las cuestas, la altitud y un calor poco habitual para una carrera disputada a finales de septiembre. Sus parciales reflejan las dificultades de varios kilómetros de la parte central y final del recorrido: registró ritmos de 3:34/km en el kilómetro 9, 3:32 en el 10 y 3:37 en el 15, coincidiendo con las partes más duras de la prueba
En París, en cambio, pudo correr acompañado durante toda la prueba. El perfil permitió sostener ritmos más regulares: encadenó numerosos kilómetros entre 3:03 y 3:10/km, con una frecuencia cardiaca que descendió progresivamente hasta las 169 pulsaciones en el kilómetro 12.
La carrera francesa tampoco fue completamente plana ni estuvo exenta de dificultades. Los kilómetros 13, 14 y 15 fueron más lentos, con parciales de 3:16, 3:19 y 3:19, respectivamente. Sin embargo, las condiciones generales favorecieron un ritmo medio mucho más rápido.
¿Cuánto puede costar correr con 200 metros de desnivel positivo?
El desnivel es uno de los factores que más complican la comparación entre dos carreras. En un circuito con subidas y bajadas, el tiempo perdido al ascender no siempre se recupera al descender: las bajadas pueden ayudar a correr más rápido, pero también generan fatiga muscular y no compensan por completo el coste energético de las subidas.
Importan tanto el desnivel acumulado como la pendiente de cada subida, su longitud, la distribución de las bajadas y las características del corredor.
En el caso de Soria, los aproximadamente 200 metros de desnivel positivo son una dificultad relevante en una prueba que es sin duda de las más duras de España en su distancia. Sin embargo, no sería riguroso convertir ese dato directamente en una penalización exacta de minutos. Importan tanto el desnivel acumulado como la pendiente de cada subida, su longitud, la distribución de las bajadas y las características del corredor.
Además, los casi 1.100 metros de altitud pueden influir en el rendimiento, especialmente cuando se intenta mantener un esfuerzo elevado durante más de una hora. El calor, con 28 ºC a la hora la salida, también pudo contribuir a elevar el coste fisiológico de correr a un ritmo determinado.
¿A cuánto equivaldría la marca de Soria en un circuito llano?
Si tomamos como referencia los 20 kilómetros de París, Hugo corrió a un ritmo medio de aproximadamente 3:07,7/km. Mantener ese ritmo durante los 21,097 kilómetros de un medio maratón supondría terminar en torno a 1:06:00, si bien su ritmo descendió considerablemente en los últimos 3 kilómetros debido a la fatiga acumulada.
No son dos resultados obtenidos en momentos muy distintos de la temporada, sino próximos en el tiempo y realizados por el mismo atleta.
Es una proyección matemática, no una marca oficial ni una garantía de lo que podría correr en un medio maratón llano. Aun así, sirve para poner en contexto el resultado de Soria: entre el 1:10:50 conseguido allí y ese hipotético 1:06:00 allí habría unos 4 minutos y 50 segundos de diferencia.
La comparación resulta especialmente llamativa porque las dos actuaciones se produjeron con solo 15 días de separación. No estamos ante dos resultados obtenidos en momentos muy distintos de la temporada, sino ante dos esfuerzos relativamente próximos en el tiempo y realizados por el mismo atleta.
El dato de las pulsaciones también cuenta
La frecuencia cardiaca media aporta otra pista interesante. Hugo registró 175 pulsaciones por minuto en Soria y 172 en París, una diferencia de apenas tres pulsaciones pese a correr mucho más rápido en Francia.
La frecuencia cardiaca está condicionada por la temperatura, la fatiga, la hidratación, el perfil del recorrido y otros factores
Eso no significa que el esfuerzo fuese idéntico. La frecuencia cardiaca está condicionada por la temperatura, la fatiga, la hidratación, el perfil del recorrido y otros factores. Además, las pulsaciones no permiten medir por sí solas el coste energético de una carrera.
La conclusión es clara: una marca en un circuito con cuestas no se puede comparar directamente con otra conseguida en un recorrido llano. El ejemplo de Hugo de Miguel demuestra hasta qué punto las condiciones de una carrera pueden cambiar el ritmo final, incluso cuando hablamos de dos pruebas disputadas con apenas dos semanas de diferencia.